| Revista Científica del ITECO El Capacho Año I * Número 1 |
|
|
|
La Calidad y la Educación Dominicana por: Lic. Víctor José Galán Céspedes,.M A Profesor de Matemàtica del ITECO y Director Administrativo de Pruebas Nacionales de la SEE Resumen En los últimos diez (10) años la educación dominicana ha mejorado en algunos aspectos y aunque en otros lo ha hecho muy poco, existen indicadores de que se busca mejorar la Calidad desde todas las instancias del Estado y del sector educativo. Son muestras de que esto es así: El Foro Presidencial por la excelencia de la educación, los esfuerzos por el logro de los objetivos del milenio, las investigaciones promovidas por organizaciones particulares, el aumento de la inversión en educación del período 1994/2002, entre otras cosas
El de la Calidad en estos días es uno de los temas más tratado en los medios técnicos-profesionales, empresariales, industriales y de servicios en general, debido básicamente a la alta necesidad de aumentar la productividad, mejorando la eficiencia y la eficacia de los recursos humanos y de otras índoles, para enfrentar con mejores posibilidades de éxito los altos niveles de Competitividad existentes en el mundo de hoy. “Desde los tiempos de los jefes tribales, reyes y faraones han existido las cuestiones sobre la Calidad” –ver tratado de H. Gitlow, planificando para la Calidad, la productividad y una posición competitiva, México 1991- Por otro lado, “la calidad de la educación se ha constituido en un tema central de los procesos de reformas educativas de la región, a mismo tiempo que una aspiración de los sistemas educativos de todos nuestros países” –Valeirón (2005)- El tema de la Calidad en los países desarrollados y de economías fuertes se encuentra en una situación dinámica y de permanente revisión, como parte de los requerimientos de su sistema productivo y de la marcha cotidiana de aquellas sociedades en su conjunto. Se considera la Calidad como un soporte imprescindible de su presente y su futuro en todos los órdenes de la vida. En la mayor parte de estos países se posee un verdadero sistema de Calidad en todos los procesos que tienen que ver con el accionar humano (una buena parte de ellos ya han establecido lo que han llamado “Sistemas Externos de garantía de la Calidad –SEGC-” -Salvetto, 1999). En los países menos desarrollados y con economías más débiles la situación es muy diferente. En la actualidad, se trabaja el tema de la Calidad de manera visible, pero el asunto se queda apenas en el ámbito de la discusión y el análisis, mostrándose esto en el empeoramiento de la situación de aquellos factores o sectores sobre los que se trabaja. Sin importar el sector o país donde se sitúe la discusión y el análisis, “la Calidad de la Educación se entiende como una variable que depende de muchos factores: la Calidad y entusiasmo de los profesores, el ambiente escolar, la procedencia social de los estudiantes, los presupuestos de las escuelas, pero esencialmente del dinero puesto para el sistema y de la atención política prestada” (Flores, Ramón –Revista educ-Acción # 9, enero 2005). Para la UNESCO, en el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2005, “los factores más importantes que influyen en la Calidad de la Educación son: los recursos financieros y materiales de que disponen las escuelas, número y nivel de formación de los maestros, materias fundamentales, pedagogía utilizada, lengua en la que se imparta la enseñanza, tiempo lectivo real, instalaciones y servicios de los centros docentes, y, espíritu de liderazgo de las escuelas” Por otro lado, el concepto de Calidad se revisa a través ciertos indicadores que son universalmente aceptados por quienes se interesan e intervienen en la construcción de “un sistema para evaluar la Calidad” que esté en consonancia con las características de los diferentes renglones que conforman esa sociedad. En Educación, en los últimos años se han establecido dichos indicadores alrededor de dos criterios básicos: a) en función de las pautas establecidas por una institución que se encargue de garantizar la Calidad (pautas internacionales), y; b) en función del cumplimiento de la misión de la Educación de esa sociedad” (ver trabajos de Jacques L’ Ecuyer -2005- en www.iacd.oas.org). En nuestro país el tema de la Calidad ha sido incluido prácticamente en todos los escenarios de la vida pública y privada en los últimos 10 o 12 años. En Educación se observa el tema en Programas diversos, Proyectos de todos los tipos y alcances, en los textos de las diferentes áreas científicas y de todos los niveles (por ejemplo, en el Plan Decenal de Educación 1992-2002, la Calidad fue una de las grandes áreas privilegiadas). Ahora bien, hay que identificar el estatus actual de la Calidad de nuestra Educación y esto puede lograrse revisando el estado de los indicadores establecidos previamente. Dice Jacques L’ Ecuyer que “serán de Calidad los establecimientos o los programas que satisfagan las pautas fijadas por una entidad encargada para fijarlas y si se cumple bien con la misión institucional y las expectativas de sus clientes”. Si se observan los indicadores establecidos siguiendo los dos criterios básicos, “pautas internacionales” y “misión institucional”, se debe aceptar que la Calidad en la Educación Dominicana no ha alcanzado los niveles que corresponden a otros aspectos de la vida nacional. Analizando los indicadores propuestos por la UNESCO en el informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2005 y en función de los dos criterios básicos, pautas establecidas y cumplimiento de la misión institucional, en el contexto de la República Dominicana; se tiene que: • En cuanto a los recursos financieros y materiales de que disponen las escuelas: aun y con los aportes que se han hecho en los últimos ocho o diez años, desde el presupuesto nacional básicamente, la escuela dominicana por lo general carece hasta de lo imprescindible. Rara vez maneja algún recurso económico y para resolver cualquier dificultad tiene que agenciarse el apoyo de alguien de la comunidad educativa y/o de la localidad donde desenvuelve sus actividades. En el promedio de la escuela dominicana, existencia de materiales con los que se apoye el proceso de enseñanza no pasa de algunos globos, algunas láminas, algunos cuerpos geométricos y de ves en cuando algo que prepara algún(a) maestro/a. La vida de la escuela depende del tipo de voluntad política que se manifieste desde el Estado, hacia responder a las exigencias que se hagan en función de las necesidades de la comunidad educativa que hace vida allí; no se cuenta con un plan real de desarrollo del centro que pueda satisfacer las necesidades de la sociedad a la que debe responder. Actualmente, el Presupuesto de Educación a penas alcanza menos del 50% de lo contemplado por la ley presupuestal dominicana. • En lo relativo al número y nivel de formación de los maestros: en cuanto a la disponibilidad de recursos humanos calificados para ejercer la función de maestro (extiéndase por calificado aquel personal titulado en Educación por las universidades, nacionales y extranjeras, reconocidas para tales fines), las estadísticas muestran que salvo en algunas Provincias (Puerto Plata, La Altagracia, Hato Mayor, La Romana y Barahona, entre otras), en todo el país hay cientos y cientos de maestros/as titulados que están sin trabajo, lo que indica que la variable número o disponibilidad de maestros está bien cubierta en la mayor parte del país. En cuanto al nivel de formación de los maestros/as, es un aspecto mucho más complejo al hacer una valoración. Aunque la mayor parte de los docentes dominicanos en la actualidad están titulados por lo menos con un profesorado y ya son pocos los bachilleres y no bachilleres que laboran en las aulas, su formación docente, según diversos estudios y evaluaciones del magisterio nacional, acusa muchas limitaciones y debilidades (se observa esto en trabajos de grado y en los resultados de seminarios realizados sobre el tema, en los informes de los seguimientos docentes, en el bajo rendimiento de sus alumnos, entre otros indicadores). • Respecto al Currículo (materias fundamentales): Con el Plan Decenal de Educación 1992-2002 y la Ordenanza 1´95, se introdujo en la educación dominicana un nuevo Currículo para los niveles Inicial, Básico y Medio, que supuestamente debió ponerse en práctica a partir del año escolar 1995/1996. El arranque definitivo del nuevo Currículo tuvo sus tropiezos al inicio, pero finalmente se realizó y aunque se han encontrado dificultades en su desarrollo, ya se encuentra en vigencia. Hay fortalezas que se pueden exhibir y prácticas que acusan debilidades que se tienen que mejorar, pero se ha avanzado bastante en algunos aspectos del desarrollo curricular. • Prácticas pedagógicas utilizadas: Este es uno de los aspectos más tratados en los espacios de participación docente que se han habilitado en el proceso de búsqueda de la calidad a partir del Plan Decenal de Educación 1992-2002 (Talleres de capacitación, actualización y habilitación pedagógica, Los trabajos de investigación de los estudiantes de pedagogía en las universidades, Las CCC, La supervisión y el seguimiento docentes, entre otros). Realmente no se puede hablar de que se haya podido poner en práctica una teoría pedagógica con las características que el sistema educativo demanda; no se posee una “Pedagogía dominicana”, más bien, unas prácticas que no nos identifican ni con una ni con otra posición estandarizada al interior de la pedagogía actual vigente en el mundo. • En cuanto a la lengua en la que se imparta la enseñanza: Este es un aspecto neutro para la educación dominicana, ya que el sistema educativo nuestro usa como lengua oficial el español y no entra en contradicción con ninguna otra lengua. • Respecto al tiempo lectivo real: Este si que es un problema grave para la educación dominicana, ya que se ha establecido universalmente que existe una relación proporcional entre el tiempo dedicado a los estudios y el rendimiento de los estudiantes en las aulas; es decir, a mayor tiempo dedicado al trabajo escolar, mayor rendimiento se obtiene en el mismo. En los últimos años, motivados por la gravedad del problema, diversas organizaciones incluyendo la Secretaría de Estado de Educación, han realizado algunos estudios para determinar el aprovechamiento real del tiempo en las escuelas del país, encontrándose que en el promedio de los Centros Educativos apenas se alcanza alrededor del 50% del tiempo que se debía dedicar a esta labor, que de por sí, comparado con lo que se establece en otros países como tiempo real para el trabajo escolar, es muy reducido. Se puede asegurar que el del tiempo real es un indicador que habla muy mal de la educación dominicana. • Condiciones de las instalaciones y servicios de los centros docentes: Este es un aspecto en que se ha avanzado algo en el sistema educativo dominicano. En los últimos diez (10) años se han mejorado las estructuras físicas de las escuelas, las oficinas de educación y los demás espacios donde se desarrolla todo el quehacer educativo; se ha mejorado la existencia de laboratorios de Ciencias, Bibliotecas escolares, laboratorios de Informática, espacios para hacer deportes, y se han equipado muchos Centros Educativos con mejores asientos, archivos, escritorios, entre otras cosas. Aun así, todavía hay muchas escuelas del país que desenvuelven sus actividades docentes bajo condiciones de extrema pobreza, con todo tipo de carencia. • Finalmente, con relación al espíritu de liderazgo de las escuelas: Aunque podría trabajarse este factor y aprovechar los beneficios de una escuela líder e integrada a las actividades de su comunidad, y como tal recibir todo el apoyo de sus miembros, en la línea de conseguir sus metas, hasta este momento este aspecto ha sido explorado de una manera poco efectiva y por lo tanto en la actualidad el liderazgo de la escuela dominicana no es un factor con el que se enarbole la calidad de la educación aquí.
Referencias Bibliográficas. * Ecuyer, Jacques L. (2005) Garantizar la calidad en un mundo en evolución. http://www.iacd.oas.org
* Flores, Ramón (2005). educAcción. año 2, número 9. Santo Domingo, R. D.
* Gitlow, Howards (1991) Planificando para la calidad, la productividad y una posición competitiva. México. Ventura Ediciones, S.A.
* Ishikawa, Kauru (1988). ¿Qué es el control total de calidad? Segunda edición, Colombia. Editora Norma, S.A.
* Pere Marqués Graells (2002, revisado el 27/08/05). Calidad e
* Valeirón, Julio L. (2005) Revista de la SEE “Podemos” Año 1, Innovación educativa en los Centros. http://dewey.uab.es/pmarques/.
* UNESCO (2005)- La calidad de la educación es insuficiente para lograr la educación para todos en 2015. número 1, abril/julio. Artículo Calidad de la Educación. Santo Domingo, R.D. |